12 de marzo de 2012

El enano cabezón


Salvador Guillermo Muñoz
Tomado de “Cuentos, Mitos y Leyendas de Nicaragua”

Este personaje forma parte del equipo que acompaña a la altiva y bellísima gigantona, el revive al indio, al mestizo subvalorado y sometido frente a la creada e impuesta superioridad del colonizador. La relación del enano y la gigantona es un reflejo de la naciente y mas encarnizada lucha entre las distintas clases sociales, mediante las coplas el enanito pone en evidencia su sufrir ante el gran amor que esta bella y hermosa mujer ha despertado en él y que ella no es capaz de corresponder. 

Por otro lado, el coplero manifiesta a través de sus intervenciones que el mismo recita su mala suerte, mas bien su frustración ante el rechazo que recibe de esa blanca radiante y mujer ideal, de esa diosa inalcanzable. Orgullosamente el enano representa a un indio pequeño de tamaño y por lo grande de su cabeza, representa la inteligencia del hombre nicaragüense, como muchos que han hecho historia en el mundo: Rubén Darío, José de la Cruz Mena, Alfonso Cortés, entre otros. 

Este personaje es muy colorido, se viste de un traje que lleva una percha en los hombros, haciendo verse muy cuadrado en las hombreras, de las mangas del traje cuelgan los brazos, su cabeza es muy desproporcionada en relación al cuerpo, por eso da risa al verlo bailar al son de la música, mueve su cuerpo desbalanceado por la gran cabeza danzando a la par de la gigantona su compañera de siempre, generalmente el enano es representado por un chavalo, quien tiene una estatura pequeña, para poder bailar con comodidad y menear su cabeza que no tiene coordinación con el saco que lleva puesto, mientras la cabeza danza a la izquierda el saco se mueve al lado contrario, eso provoca carcajadas en los asistentes, quienes le aplauden por su gracia al bailar. 

Este personaje del folklore nicaragüense, es muy querido por los chavalos, quienes lo esperan en las festividades, a veces encabeza la comitiva, haciendo honor a su característica particular de ser un cabezón, sus movimientos al andar son muy peculiares, se mueve de un lado para otro y tiene que sostenerse la cabeza con las manos, para evitar que se le caiga, en ocasiones camina a la par del payasito del tamaño de un niño de nueve años, este es un personaje que viste de una forma estrafalaria, con vestido adornado de círculos de varios colores, una nariz de color rojo, sus zapatos son desmedidos, cinco tallas mas grandes que de su número de calzado, alza los brazos cuando baila.

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