6 de junio de 2012

El mundo es malo


José Coronel Urtecho

-Pitirre conoce un nido de chorchitas -decía el diablo.
-Pero Pitirre no se lo enseña a nadie -decía el niño.
-Sólo por cinco cigarros -decía el diablo.
-Si faltan los cigarros me cuerea mí papá -decía el niño.
-Tu papá anda bebiendo guaro en la Azucena -decía el diablo.
El niño miraba la gaveta.
-Ya las chorchitas están emplumadas -decía el diablo.
El niño se acercaba a la mesa.
-Mañana empiezan a volar -decía el diablo.
El niño abría la gaveta.
-Quíen anda en la gaveta -gritó desde la cocina la mamá.
-Decí que andás buscando tu cortaplumas -decía el diablo.
-Yo, mamá, que ando buscando mi cortaplumas -gritó el niño,
metiéndose los cigarros en el bolsillo.
Pitirre estaba a la orilla del río.
-¿Qué estás haciendo? -dijo el niño.
-Nada -dijo Pitirre.
-Vos conocés un nido de chorchistas -dijo el niño.
-¿Quién dice? -dijo Pitirre.
-El diablo -dijo el niño.
-Mentira -dijo Pitirre.
-Juralo -decía el diablo.
-Por ésta -dijo el niño.
-Ya juraste en vano -dijo Pitirre.
-Decile me condeno -decía el diablo.
-Me condeno -dijo el niño.
-Te condenás -dijo Pitirre.
-Sacá un cigarro -decía el diablo.
El niño sacaba un cigarro.
-Dame la chiva -dijo Pitirre.
-Si me enseñás el nido -dijo el niño.
-Pues no -dijo pitirre.
-Pues no fumás -dijo el niño.
-Ni vos -dijo Pitirre.
-Masiemos que fumo -dijo el niño.
No tenés fuego -dijo Pitirre.
-Voy a traer un tizón -dijo el niño.
-Si me das cinco cigarros te enseño -dijo Pitirre.
-Bueno -dijo el niño.
-Anda, trete el tizón -dijo Pitirre.
El niño no se atrevía a entrar en la cocina.
-En la cocina está mi mama -decía el niño.
-Llamá a la Socorrito que te lo saque -decía el diablo.
La muchachita estaba junto a la puerta de la cocina.
El niño la llamaba por señas desde largo. La muchacha
lo miraba desconfiada.
-Vení -dijo el niño.
-¿Qués? -dijo la Socorrito.

-Vení -dijo el niño.
La muchachita se le acercaba.
-Andá treme un tizón a la cocina -dijo el niño.
-Andá vos -dijo la Socorrito.
-Pegale -decía el diablo.
-Si no vas te pego -dijo el niño.
-Para qué querés tizón? -dijo la Socorrito.
-Para prender un cigarro -dijo el niño.
-Si me das uno -dijo la Socorrito.
-Bueno -dijo el niño.
-A ver -dijo la Socorrito.
-Andá primero -dijo el niño.
La muchachita se iba a traer el tizón a la cocina.
-Te gusta? -decía el diablo.
-Sí -decía el niño.
La muchacha volvía con el tizón.
El niño cogía el tizón.
-A ver mi cigarro -dijo la Socorrito.
-Decile sólo que juguemos a los casados -decía el diablo.
-Sólo que juguemos a los casados -dijo el niño.
-Dame primero mi cigarro -dijo la Socorrito.
-Tomalo -dijo el niño.
El niño y la muchachita encendían sus cigarrillos con el tizón.
-Vamos pues a jugar a los casados -dijo la Socorrito.
-Primero vamos a ver un nido -dijo el niño. Pitirre los 
esperaba a la orilla del río.
-A ver mis cinco cigarros -dijo Pitirre.
-Tomalos -dijo el niño.
-Onde está el nido -dijo la Socorrito.
-¿Cuál nido? -dijo Pitirre.
- El nido -dijo el niño.
-Te engañé, baboso -dijo Pitirre.
El niño cambiaba de colores.
-¿Son mentiras -dijo la Socorrito.
-¡ No pues ! -dijo Pitirre.
-A ver mis cigarros -dijo el niño.
-Tomá -dijo Pitirre haciéndole la guatusa.
-Mentale su mama -decía el diablo.
-Tu mama -dijo el niño.
-La tuya -dijo Pitirre.
-Decile tu papa es ladrón -decía el diablo.
-Tu papa es ladrón -dijo el niño.
-Y tu papa es picado -dijo Pitirre.
-Más picado es el tuyo -dijo el niño.
El niño estaba enfurecido. Pitirre se reía. La muchachita los miraba
al uno y al otro. El niño se contenía para no llorar.
-Tu papa le pega a tu mama -dijo Pitirre.
-También mi papa le pega a mi mama -dijo la Socorrito.
El niño estaba ciego de rabia.
-Cortalo con tu cortapluma -decía el diablo.
El niño estaba sacando su cortapluma. Pero Pitirre era más fuerte,
le arrebataba el cortapluma y le pegaba.
El niño dando gritos corría en busca de su madre.
-Ya salió llorando -dijo Pitirre.
-Cochón -dijo la Socorrito.
Cuando quedaron solos Pitirre y la muchachita, el diablo quedó con ellos,
mirándolos y sonriendo.
-¿No tenés nido, pues ? -dijo la Socorrito.
-Tres tengo -dijo Pitirre.
-Dame uno -dijo la Socorrito.
-Sólo que hagamos aquello -dijo Pitirre.
-Primero dame el nido -dijo la Socorrito.
-Después -dijo Pitirre.
-Juralo -dijo la Socorrito.
-Por esta -dijo Pitirre.
-Bueno -dijo la Socorrito.
El diablo nada tenía que decir y se pasaba la lengua por el hocico.
Tenía sueño y se durmió.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada